|
Hoy por hoy, mi vida está salpicada de chino y de China. Sin embargo, un buen fragmento de mí quedará siempre ligado a Noruega. Pues menuda mezcla que hago. Esta circunstancia no tendría importancia, ni la mencionaría, si no fuese hoy 17 de mayo. Este día es muy importante para los noruegos, que se lanzan a las calles llueva o nieve, vestidos con su bunad (traje típico de esos lares). No quiero contar aquí qué celebran el 17 de mayo, ni cómo cada bunad es un efectivo elemento de localizador geográfico de quien lo lleva puesto... Lo que pasa es que me entra morriña, y echo de menos las montañas enormes, los fiordos, a mis amigos de allí, comer chocolate noruego, la nieve... Incluso la lluvia constante de Bergen. Lo único que puedo hacer para sentirme un poco mejor es hacer mi pequeña celebración de este día, desde esta minúscula página recién inaugurada. |
17 de Mayo, 2006
|
|
|








