|
Ayer hice una cosa horrible, difícilmente confesable: vi fragmentos de Eurovisión. A veces, incluso con el sonido puesto. Ver a las españolas embutidas en sus trajes rojos, y levantándose y sentándose de una silla como si padecieran las famosas almorranas de Pipi Estrada, mientras (des)entonaban una canción que no valía ni un (rojo) pimiento, me ha hecho reavivar mis sueños secretos de ser más famosa que Da Shan cuando vuelva a China, cantando óperas (chinas) con la venia estatal. La posición de las Ketchup no ha sido tan mala como se esperaba: un reconfortante 4º puesto (empezando a contar por abajo). Los ganadores han sido unos tal Lordi, con mucho los hombres más atractivos que tocaron en la gala. En este vídeo, aparecen las Ketchup con Buenafuente cachondeándose de los Lordi antes del concurso. "Tienen su puntito", dice una. No, maja, tiene 274 puntitos más que tú. Eché de menos a José Luis Uribarri, el antigüo comentarista, que no fallaba ni una de sus predicciones. La nueva comentarista ni siquiera se enteró de que los Lordi habían ganado matemáticamente, varias rondas antes de la última. "No sé si habrán ganado o no, no me he fijado en el panel". Para una vez al año que echan Eurovisión, manda huevos no fijarse en el panel. Por último, no me queda más que colgar la actuación de las Ketchup: |
|
|





