Algunas ideas nos hacen la vida más fácil; otras convierten una tarea tediosa en una... un poco menos tediosa.
A mí, esta idea que (con suerte) podréis ver, me ha solucionado (levemente) lo que más odio después de planchar: doblar la ropa. El vídeo está en chino, pero para algunas cosas no hacen falta las palabras.
PDT: Ya, ya... Todo el mundo sabe a estas alturas que los kimonos son japoneses. Sin embargo, creo que la idea original es japonesa, y que éste es un remake chino.
Sí: lo he hecho. Después de cuatro meses de espera, he podido hacerlo.
Ocurrió el lunes pasado. Me senté, y lo hice. El resultado pareció agradar a los que me juzgaban, así que mi esfuerzo fue recompensado.
Para los que no estén muy al tanto de las triquiñuelas del mandarín, os cuento que no sólo tiene 4 tonos (que nos dan algún que otro quebradero de cabeza a los aprendices), sino que su cualidad diferenciadora de significados puede ponerse peligrosa. Por ejemplo, observad:
Ayer viví peripecias dignas de un artículo de Larra, o del capítulo más retorcido de El Proceso, o de la parte de Astérix y las Doce Pruebas en la que tienen que subir y bajar y subir por un edificio, para completar un trámite.
Ayer fui a la facultad (sí, ésa a la que prometí no regresar jamás) para enterarme de qué demonios pasa con los recién implantados Programas Oficiales de Posgrado, o . Dichos POPs se introducen con la esperanza de frenar este caos de Títulos Propios, Másteres y Doctorados que ofrecía cada Universidad, y así poder asemejarnos un poco a nuestros vecinos europeos.
La pregunta que quería formular ayer era sencilla. A saber: Según los POPs, para hacer un doctorado habrá que tener previamente el título de Máster (del POP). Por tanto, a los pringaos que se nos ocurrió hacer un máster (no POP) previamente, ¿nos convalidarían todo, parte o nada de nuestro máster?
A esta sencilla pregunta, me dieron varias respuestas:
-No sé. -Pregunta a mi compañera. -Mira en interné (cuando uno hace esto, llega a esta clarificadora respuesta). -¿Te puedes ir a dar una vuelta, que la que tiene que atender estos casos no está? -Ni idea, matricúlate en el máster por si acaso (señora, le estoy diciendo que hice el máster de Español para Extranjeros, ¿me está diciendo que me matricule -y pague- el Máster de Español como Segunda Lengua, por si las moscas?) -No os convalidan nada. -Claro que os convalidan. -Os convalidan parte.
Stupendo.
Ni qué decir tiene que para ir recolectando estas respuestas, tuve que subir, bajar, ir y venir por toda la Ciudad Universitaria.
En vista de que, tal y como pinta el asunto, me pasaré el año que viene haciendo ganchillo, estudiando chino y malviviendo con trabajos temporales y poco dignificantes, me fui a la Universidad Autónoma, donde imparten los Estudios Orientales (ojo, es un PDF), que no eran sino mi PLAN B.
Sin embargo, aunque el horario de verano de la Secretaría era hasta las 14:30, ahí dentro no había ni un alma (llegué a las 13:30, ojo). ¿Habrían alargado el desayuno para juntarlo con la comida? Al final, tendré que darle la razón a mi padre: No hay nada como ser funcionario.
Lo único positivo de ayer: Me topé con quienes habían ignorado olímpicamente mis emails para presentar mi memoria de máster antes de mi jubilación. Precisamente, en cuanto me vieron exclamaron:
-¡Te íbamos a llamar hoy mismo, qué casualidad! (ya te digo, oyesss)
Mi novio me dice que últimamente trabajo como un chino. Hoy, que dispongo de un segundo día libre para disfrutar, debería hacer todas las cosas para las que mi trabajo no me deja tiempo, como:
-Buscar otro trabajo. -Enterarme de cómo co funcionan los recién implantados , y así saber cómo cs matricularme en un po doctorado antes de que se me pase el plazo. ¡Qué sencillo parece!
-Ir a la facultad a preguntar cuándo cs voy a poder presentar mi memoria de Máster. Hace 4 meses que la entregué, y me ignoran olímpicamente (¿será que no les interesan un pimiento los problemas que tienen los chinos en la adquisición del español? (pregunta retórica)). También ignoraban las peticiones de mi directora, que harta de esperar se ha marchado a China... Encima, parece que con los nuevos doctorados, necesito el papel del máster para poder solicitarlo (las leyes de Murphy, tan infalibles como siempre). Viva la parsimonia complutense.
Como estas tareas me estresan sobremanera (creo que se nota), procuro distraerme:
-Sigo sin saber bien la diferencia entre los orientales de Alllooksame.
-Por eso, he recurrido a las enseñanzas del ejército americano, a ver si por fin aprendo a diferenciar un posible prisionero japonés, de un chino normal y corriente (es de 1942, claro).
¿Habéis visto la película Hero (英雄), de Zhang Yimou?
Fueron dos cosas las que me impactaron de esta película: El tratamiento del color, y las escenas del lago, en la que éste parecía un espejo.
Las escenas del lago fueron rodadas en Jiuzhaigou.
Jiuzhaigou (en la provincia de Sichuan) es uno de esos lugares mágicos de China, de visita prácticamente obligada. Es un inmenso parque natural de más de 600 kilómetros cuadrados.
Para rodar las imágenes del lago, los actores eran suspendidos sobre el lago con un sistema de cables y poleas, aprovechando el mediodía para completar las escenas, pues era el momento en que las aguas permanecían tranquilas.
Lo que en la película duraba escasos segundos, requería de varias horas de preparación y rodaje.
Muy cerquita de Jiuzhaigou está Huanglong (también en Sichuan), otro de estos lugares que te dejan sin respiración (o eso creo yo, porque nunca he estado).
Resulta que corre la voz de que, además de tenerla como un cacahuete, son poco atractivos (o decididamente feos), nada cariñosos, machistas, y tan románticos como Pippin (mi conejo de Angora) tras un mes de abstinencia.
Estas generalizaciones me las tomo con filosofía. Hace tiempo que paso de los que nos miran en el metro, y de los comentarios que me hacen (y de los que reprimen).
Mi novio es chino, y no lo cambio por un Brad Pitt con media alma de Arguiñano y la otra de Bricomaniaco.
Son tantas sus virtudes que no me voy a poner a enumerarlas, y a argumentar por qué desmonta punto por punto los tópicos que caerían en su contra. Como diría Raphael, ¿qué sabe nadie?
Sí: Es posible estar con un oriental. Los hombres de las fotos de la entrada de hoy, son el resultado de una historia de amor entre uno de estos indeseables, y una occidental (tan ciega como yo). No tiene mala pinta el resultado.
Hice este blog para escribir desde China, pero a año y medio de su creación, sigo llenando líneas desde el Alpedrete profundo.
Decir que eres de Alpedrete, normalmente pone una sonrisa malévola en la cara de tu interlocutor. A la gente se le ocurren rimas escatológicas con el nombre de mi pueblo.
Esta cacofonía no parece importarle a los miles y miles de personas que se han mudado a Alpedrete en los últimos años. Tengo en mente el reportaje que he leido esta mañana en el dominical de EPS, sobre la transformación de los paisajes que está teniendo lugar en España.
Como he llegado del trabajo a las 23 y pico, y tengo mi cuota de conversación seria cubierta, me decido a poner la foto sobre el lugar donde vivo desde hace casi 20 años, y la transformación que ha sufrido.
Las partes en amarillo, antes eran pastos con vacas, ovejas o caballos. Así se ha transformado el entorno de mi niñez (seguramente como la casa en donde vivo (en rosa) transformó el entorno de alguien, previamente), en un lapso de tiempo escalofriantemente corto. Siguen en pie los carteles de "Cañada Real" (en teoría protegida), pero llevo años sin ver vacas; seguramente no tienen ganas de pasear entre adosados.
Aunque entiendo todas las premisas que sostienen la construcción de una casa, me produce desazón mirar al horizonte, y ver ladrillos en vez de las encinas de antaño.