Ni mang ma?
Mi novio me dice que últimamente trabajo como un chino. Hoy, que dispongo de un segundo día libre para disfrutar, debería hacer todas las cosas para las que mi trabajo no me deja tiempo, como:

-Buscar otro trabajo.
-Enterarme de cómo co funcionan los recién implantados Programas Oficiales de Posgrado , y así saber cómo cs matricularme en un po doctorado antes de que se me pase el plazo. ¡Qué sencillo parece!


-Ir a la facultad a preguntar cuándo cs voy a poder presentar mi memoria de Máster. Hace 4 meses que la entregué, y me ignoran olímpicamente (¿será que no les interesan un pimiento los problemas que tienen los chinos en la adquisición del español? (pregunta retórica)). También ignoraban las peticiones de mi directora, que harta de esperar se ha marchado a China... Encima, parece que con los nuevos doctorados, necesito el papel del máster para poder solicitarlo (las leyes de Murphy, tan infalibles como siempre). Viva la parsimonia complutense.


Como estas tareas me estresan sobremanera (creo que se nota), procuro distraerme:

-Sigo sin saber bien la diferencia entre los orientales de Alllooksame.

-Por eso, he recurrido a las enseñanzas del ejército americano, a ver si por fin aprendo a diferenciar un posible prisionero japonés, de un chino normal  y corriente (es de 1942, claro).

-A quienes sí distingo muy bien, es a un asesino en serie de un inventor de lenguajes de programación. Un test algo absurdo, pero es más entretenido que el Programa de Ana Rosa.

-He visto la DanweiTV, que últimamente tiene episodios la mar de entretenidos, gracias a la reportera tan dicharachera que se han buscado.

-Ayer quedé con Ángel, Sara y Andrés, quien ultima su inminente traslado a Nebraska (toma ya).