Vuelve mañana, cazurra*
Ayer viví peripecias dignas de un artículo de Larra, o del capítulo más retorcido de El Proceso, o de la parte de Astérix y las Doce Pruebas en la que tienen que subir y bajar y subir por un edificio, para completar un trámite.

Ayer fui a la facultad (sí, ésa a la que prometí no regresar jamás) para enterarme de qué demonios pasa con los recién implantados Programas Oficiales de Posgrado, o . Dichos POPs se introducen con la esperanza de frenar este caos de Títulos Propios, Másteres y Doctorados que ofrecía cada Universidad, y así poder asemejarnos un poco a nuestros vecinos europeos.

La pregunta que quería formular ayer era sencilla. A saber: Según los POPs, para hacer un doctorado habrá que tener previamente el título de Máster (del POP). Por tanto, a los pringaos que se nos ocurrió hacer un máster (no POP) previamente, ¿nos convalidarían todo, parte o nada de nuestro máster?

A esta sencilla pregunta, me dieron varias respuestas:
Astérix y Obélix, con la burocracia a cuestas
-No sé.
-Pregunta a mi compañera.
-Mira en interné (cuando uno hace esto, llega a esta clarificadora respuesta).
-¿Te puedes ir a dar una vuelta, que la que tiene que atender estos casos no está?
-Ni idea, matricúlate en el máster por si acaso (señora, le estoy diciendo que hice el máster de Español para Extranjeros, ¿me está diciendo que me matricule -y pague- el Máster de Español como Segunda Lengua, por si las moscas?)
-No os convalidan nada.
-Claro que os convalidan.
-Os convalidan parte.

Stupendo.

Ni qué decir tiene que para ir recolectando estas respuestas, tuve que subir, bajar, ir y venir por toda la Ciudad Universitaria.

En vista de que, tal y como pinta el asunto, me pasaré el año que viene haciendo ganchillo, estudiando chino y malviviendo con trabajos temporales y poco dignificantes, me fui a la Universidad Autónoma, donde imparten los Estudios Orientales (ojo, es un PDF), que no eran sino mi PLAN B.

Sin embargo, aunque el horario de verano de la Secretaría era hasta las 14:30, ahí dentro no había ni un alma (llegué a las 13:30, ojo). ¿Habrían alargado el desayuno para juntarlo con la comida? Al final, tendré que darle la razón a mi padre: No hay nada como ser funcionario.

Lo único positivo de ayer: Me topé con quienes habían ignorado olímpicamente mis emails para presentar mi memoria de máster antes de mi jubilación. Precisamente, en cuanto me vieron exclamaron:

-¡Te íbamos a llamar hoy mismo, qué casualidad! (ya te digo, oyesss)

...Y me "dieron cita" para el lunes.

(*El cazurra es un guiño para ti, Andrés)