Septiembre del 2006
Orca*
Mi etapa de convivencia con SJ y XJ llega a su fin.
Resulta que al comienzo vivía con ellos en una tensa situación de paz armada, cual Bismarck serrano en versión femenina. Es que soy un poco rarita para convivir, y extremadamente cuadriculada en mis quehaceres (y descansares) diarios. Con el tiempo, hemos logrado una convivencia cordial, aunque no fluida.
SJ y XJ han decidido postergar su vuelta a China. Al poco tiempo de llegar aquí, comenzaron a estudiar español con fruición (o sabe Dios, pues pasan buena parte del día en su cuarto, y no voy a preguntar). A eso de las 20.00 bajan a ver la tele subtitulada, y apuntan como cosacos en sendos cuadernillos todo aquello que no entienden.
Parece ser que han pensado que, después de tres años viviendo en España, regresar a China sin poder encadenar tres palabras en español tenía cierto tufillo a fracaso.
Así que, por las noches me cuentan cosas de China (según la ven), yo proceso la información, pienso algo, y digo algo diferente (para evitar conflictos, ya se sabe).
El marido, SJ, es uno de esos tipos que no digieren nada bien cualquier comentario negativo sobre China. Ayer, por ejemplo, me hablaba de las jornadas extenuantes, y la competitividad en las escuelas chinas. Decía que, por eso, la enseñanza era muy exitosa, y lo comparaba con algunos españoles que se había encontrado, a los que les costaba hacer operaciones matemáticas sencillas. Además, me hablaba de las flaquezas de la televisión española, con tantos programas sobre famosos y Grandes Hermanos. Me mordí la lengua, y punto en boca, que diría Paloma Cuesta.
XJ, por su parte, es la pequeña de cuatro hermanas de una familia acomodada Suzhounesa. Es una mujer muy fuerte (como la mayoría de las chinas que conozco), que consigue disimular su fortaleza con una voz bastante aguda, y entonación aniñada. También es muy apañada (más le vale, porque SJ será una joya como hombre, pero no mueve un dedo mientras la chica cocina, limpia, o rellena papeles).
? A veces me pregunto si la tendencia de los hombres chinos será a ser un tanto calzonazos y pasivos (como SJ), o unos adorables hombres de su casa (como ZF). Seguramente no haya tendencias, y cada uno sea de su padre y de su madre. ¿O no?
SJ y XJ, hasta pronto.
*La entrada se titula Orca, porque es como me llaman (involuntariamente).
|
|
Como un queso (de soja)
Los hombres orientales tienen mala fama. Que si son bajos y cuasi famélicos, cabezones, todos iguales, ultramachistas, la tienen pequeña, o visten como en los 50 del siglo XX.
A mí, en cambio, me chiflan. Esos cuerpos (generalizando, que es gerundio) fibrosos y sin grasa, esa piel suave como un melocotón (y sin pelos), esos ojillos chispeantes, el pelo negro y liso...
Así que, aprovechando que no está por aquí ZF, ahí va una selección de 20 hombres orientales, sin orden particular (no apto para conexiones lentas, ni para afectadas de hipertensión).
. . . . .. . . . . QUE EMPIECE EL ESPECTÁCULO, PUES . . . . . . . .
---THE END---
¡Espero que nadie siga dudando de cómo logran reproducirse!
Cambios: He quitado al pobre de Huang Xiao Ming, para poner a Jerry Yan, y he cambiado el nombre y la nacionalidad del primer seleccionado (aunque todavía no estoy muy segura de quién es). También he cambiado la foto de Jay Chou por otra... con menos ropa. ¡Gracias, Ceci, por tu buen ojo! Keywords: Orientales macizos,Oriental, chinese, japanese, asian, hot men, celebrities.
|
|
Uniformidad
Un día, mirando por la ventana de la casa nanjingnesa de mis suegros, tomé el lápiz y me puse a dibujar el edificio de enfrente (como no tengo escáner, y la cámara se la ha llevado ZF, ahí va una foto borrosa de móvil):
"El caos de colores del edificio. Aquí no puedo reflejarlo, porque no tengo pinturas. En el edificio de enfrente prima la propiedad privada. Cada uno acomoda su casa como le viene en gana. En España prima la uniformidad comunal, como si el comunismo estuviera allá y no aquí."
He visto una foto del blog del ferrolano en Dalian:
Él se pregunta por la casa de arriba a la derecha: "¿Qué vecino se olvidó de pagar la cuota de la comunidad para pintura y mantenimiento?".
Yo me he inventado mi propia respuesta: Pues al vecino le parecía horrible el color con el que pintaron el edificio. De hecho, siempre había soñado con vivir en una casa pintada de lila. Cumplió su sueño, y ahora vive feliz en su casa lila. Además, sus visitas localizan su casa con mucha facilidad.
|
|
Bon voyage...
Aunque no he dado señales de vida cibernética, sigo por aquí, leyendo lo que escriben los demás.
En realidad, comencé a escribir alguna vez, pero siempre acababa tratando el mismo tema: el matrimonio chino con el que convivo, y sus peculiares hábitos, próximos a los de los emperadores romanos, pues se pasan el día... ¡Arj! ¡Otra vez! **Tomo aire, y cambio de tema**
El caso es que me parecía indecente escribir mal sobre ellos; después de todo, la chica me regala pegatinas de Winnie the Pooh. Y además, no se debe criticar a la gente. Es una mala costumbre.
Así que hoy retomo la escritura. No es el mejor día: Me he levantado a las 5 de la mañana para acompañar a ZF al aeropuerto. ¿Por dónde andará ahora? Mañana a las 10 de la mañana, hora española, debería estar en su casa, en Nanjing.
Comenzar la mañana acarreando 40 kilos de trastos hasta Barajas, es un mal plan. Lo gracioso es que ZF no lleva casi nada suyo: en cuanto sus amigos/clientes se enteraban de que iba a China, le endiñaban algo para que lo fuese repartiendo por sus hogares respectivos. Entre otras cosas, le han dado: 7 kilos de libros, 3 l. de aceite de oliva, varios pares de zapatos, varios cientos de euros...
Después de despedirme de ZF, aún pesarosa y medio sonámbula, he puesto rumbo a mi sitio preferido: La Complutense.
- Vengo a tramitar un título para mi novio.- (Mira el papel...) Uys, qué gracioso, si es chino.- Mmmm... Pozi.- No, si te lo digo, porque yo también tenía un novio chino, hasta hace un mes. Yo seguiría, pero él no quiere. A partir de ese momento, la conversación con la mujer de la ventanilla discurrió por derroteros que podrían resumirse en:
-La "raza china" y la capacidad de trabajo (¿= hiperactividad?) -Los hombres chinos y las tareas domésticas. -Cómo estar con un hombre chino y aprender chino. - " " " " y caminar por la calle.
Y pequeñeces por el estilo. Conseguí tramitar el papel entre medias.
Por otro lado, en la Complu, aún a estas alturas, siguen sin enterarse de cómo van los POPs. Manda huevos, que diría Trillo. Así que, en lugar de lamentarme porque todos los cambios de planes de estudio me acaben empitonando, pasé al plan B: Sacar el DEA, aunque sea una especie en extinción. Os ahorro la historia.
El resumen del día de hoy, es que ZF se ha ido a China, y que mañana estará luchando contra el Jet Lag, durmiendo sobre el tablón de madera que tiene por cama, o con una buena ración de Baozi.
A ver si esta noche me visitan las musas... |
|
|
|