Esto vale un potala
(Vía Zhenru)

Resalto unos fragmentos publicados hoy, con motivo de la amigable reunión del Lehendakari Ibarretxe y Thubtem Wangchen. T.W es presidente de la ONG catalana Casa del Tibet, un simpático y adorable monje.





POLÍTICA

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Fue un discurso desconcertante en el que Wangchem -que recordó que su «filosofía nos enseña a no perder la sonrisa»- pasaba de describir con crudeza la represión en el Tíbet a mofarse de los productos y de la gastronomía china con sonoras risotadas que acabaron por contagiar a los periodistas y a un Ibarretxe que a duras penas lograba mantener la compostura.

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«Todos no somos Buda, no somos santos. Los jóvenes pierden la paciencia». Incluso, en otra declaración sorprendente para oírla en boca de un monje budista señaló con una amplia sonrisa que «no pasa nada» por «romper» o «quemar» un «poco» una tienda «'made in China'».

Llegó un momento en que Ibarretxe no pudo aguantar la risa. Fue cuando Wangchem aclaró que «hay chino bueno y chino malo. Todos los tibetanos no somos perfectos. También hay malos, pero hay más buenos que malos».


Los resaltados son míos. Nada, aplaudamos con las orejas, pues. Si un simpático monje defiende entre sonrisas un pogromo antichino, habrá que reírle las gracias.

No pasa nada por quemar una tienda china... ¿aunque haya gente dentro?

Ante este tipo de sinsentido, no tengo nada que decir... Bueno, sí, pero ya lo puse en el blog de Zhenru.