24 de Mayo, 2008


Cifras
Las noticias del terremoto van quedando relegadas a recuadros interiores en los periódicos. Es comprensible desde el punto de vista informativo: Pasados unos días, todo suceso deja de ser noticiable. Otras historias van copando nuestra atención.

Varios medios y ONGs noruegas se han hecho eco de algunos datos:

-El terremoto de Sichuan ha dejado huérfanos a aproximadamente 4000 niños.
-10 casas de acogida de menores han quedado destruidas.
-Se están haciendo esfuerzos titánicos por localizar el paradero de familiares de numerosos niños (Zhenru publicó un enlace sobre los niños refugiados en el gimnasio de Mianyang que esperaban ser reconocidos por algún pariente).
-El número de aulas que se han venido abajo es de cerca de 7000 (según Rafa Poch en su artículo Con China no hay cuartel).

Según publica hoy El País, el número de afectados supera los 45 millones. El número de muertos, los 60000.

Redd Barna, rama noruega de la ONG Save the Children, afirma en su web que la reconstrucción de las zonas afectadas puede llevar 3 años.

Todo esto no son más que cifras, carentes de alma, que esconden una tragedia de proporciones difíciles de asumir. Aunque los medios que me rodean vuelquen su atención en noticias más o menos insignificantes (Chikichikis, disputas políticas, Clinton u Obama, la subida de la luz...), no quiero olvidarme de las personas que se esconden detrás de estos números, y que siguen allí, en China, ajenas a noticias que han alimentado,  concentradas en entender lo que ha pasado y seguir adelante.