Viajes
Genuflexiones gratis
Soy lo peor. Cada vez escribo menos. Me dedico a leer decenas de blogs interesantísimos, y a este de aquí, pobre y paliducho, no le hago ni pajolero caso. Ya lo decía mi grupo (español) favorito, El Último de la Fila, "Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir".
Lamentos aparte, el movimiento "Free Hugs" está de moda - modísima. Yo lo descubrí tarde, gracias a mi amigo Takeshi Kaneshiro, quien lo descubrió gracias a A Punto. Tiempo después, coincidiendo con las réplicas internacionales, otros blogs han recogido el tema.
En particular, Chinochano se hace eco de la poquísima aceptación de la iniciativa en China. Parece ser que en China, se dejaban abrazar tres gatos. ¡Rayos y retruécanos!
Yo descubrí el abrazo en Noruega. Mis amig@s de allí me dan unos abrazos que me dejan sin respiración, ¡qué gustazo! De hecho, creo que me gusta reencontrarme con ellos para recibir una nueva dosis de abrazos.
En España, salvo situaciones excepcionales, no he salido de los dos besos, que no son para nada tan reconfortantes como los abrazos.
Yo no reprocho a los chinos que pasen de darse abrazos con compatriotas que llevan carteles con invitaciones gratuitas a un achuchón. La cuestión del espacio personal, cómo se vive y administra, es muy... personal.
En las culturas del mundo, unos se dan abrazos, besos en números varios, palmadotas en la espalda, otros se estrechan el pene, o las manos; otros inclinan su cabeza. Además, estos factores pueden cambiar con el paso del tiempo.
Supongo que para un chino, ver a alguien repartiendo abrazos es, simplemente, extraterrestre. Y no porque los chinos no abracen, sino porque lo hacen en otras circunstancias.
Es inevitable, porque es lo más fácil, juzgar al prójimo tomando como rasero lo que nos es conocido.
Recuerdo a menudo a este respecto que, cuando vivía en Noruega, llegaban cada año Erasmus españoles, que se iban sólo con otros españoles, que se reunían cada día para cocinar tortilla de patatas/paella/lentejas, que no hablaban con los noruegos (salvo el cajero del supermercado) ni aprendían una palabra del idioma. Uno de sus temas de conversación favorito era "¡Qué cerrados son los noruegos!".
¿Y si ensanchamos la mente? Mira que es difícil, pero yo lo voy a intentar. |
|
Como un queso (de soja)
Los hombres orientales tienen mala fama. Que si son bajos y cuasi famélicos, cabezones, todos iguales, ultramachistas, la tienen pequeña, o visten como en los 50 del siglo XX.
A mí, en cambio, me chiflan. Esos cuerpos (generalizando, que es gerundio) fibrosos y sin grasa, esa piel suave como un melocotón (y sin pelos), esos ojillos chispeantes, el pelo negro y liso...
Así que, aprovechando que no está por aquí ZF, ahí va una selección de 20 hombres orientales, sin orden particular (no apto para conexiones lentas, ni para afectadas de hipertensión).
. . . . .. . . . . QUE EMPIECE EL ESPECTÁCULO, PUES . . . . . . . .
---THE END---
¡Espero que nadie siga dudando de cómo logran reproducirse!
Cambios: He quitado al pobre de Huang Xiao Ming, para poner a Jerry Yan, y he cambiado el nombre y la nacionalidad del primer seleccionado (aunque todavía no estoy muy segura de quién es). También he cambiado la foto de Jay Chou por otra... con menos ropa. ¡Gracias, Ceci, por tu buen ojo! Keywords: Orientales macizos,Oriental, chinese, japanese, asian, hot men, celebrities.
|
|
Bon voyage...
Aunque no he dado señales de vida cibernética, sigo por aquí, leyendo lo que escriben los demás.
En realidad, comencé a escribir alguna vez, pero siempre acababa tratando el mismo tema: el matrimonio chino con el que convivo, y sus peculiares hábitos, próximos a los de los emperadores romanos, pues se pasan el día... ¡Arj! ¡Otra vez! **Tomo aire, y cambio de tema**
El caso es que me parecía indecente escribir mal sobre ellos; después de todo, la chica me regala pegatinas de Winnie the Pooh. Y además, no se debe criticar a la gente. Es una mala costumbre.
Así que hoy retomo la escritura. No es el mejor día: Me he levantado a las 5 de la mañana para acompañar a ZF al aeropuerto. ¿Por dónde andará ahora? Mañana a las 10 de la mañana, hora española, debería estar en su casa, en Nanjing.
Comenzar la mañana acarreando 40 kilos de trastos hasta Barajas, es un mal plan. Lo gracioso es que ZF no lleva casi nada suyo: en cuanto sus amigos/clientes se enteraban de que iba a China, le endiñaban algo para que lo fuese repartiendo por sus hogares respectivos. Entre otras cosas, le han dado: 7 kilos de libros, 3 l. de aceite de oliva, varios pares de zapatos, varios cientos de euros...
Después de despedirme de ZF, aún pesarosa y medio sonámbula, he puesto rumbo a mi sitio preferido: La Complutense.
- Vengo a tramitar un título para mi novio.- (Mira el papel...) Uys, qué gracioso, si es chino.- Mmmm... Pozi.- No, si te lo digo, porque yo también tenía un novio chino, hasta hace un mes. Yo seguiría, pero él no quiere. A partir de ese momento, la conversación con la mujer de la ventanilla discurrió por derroteros que podrían resumirse en:
-La "raza china" y la capacidad de trabajo (¿= hiperactividad?) -Los hombres chinos y las tareas domésticas. -Cómo estar con un hombre chino y aprender chino. - " " " " y caminar por la calle.
Y pequeñeces por el estilo. Conseguí tramitar el papel entre medias.
Por otro lado, en la Complu, aún a estas alturas, siguen sin enterarse de cómo van los POPs. Manda huevos, que diría Trillo. Así que, en lugar de lamentarme porque todos los cambios de planes de estudio me acaben empitonando, pasé al plan B: Sacar el DEA, aunque sea una especie en extinción. Os ahorro la historia.
El resumen del día de hoy, es que ZF se ha ido a China, y que mañana estará luchando contra el Jet Lag, durmiendo sobre el tablón de madera que tiene por cama, o con una buena ración de Baozi.
A ver si esta noche me visitan las musas... |
|
Invitación al sueño
-Pura divagación. Buen somnífero, si me preguntas.-
Recuerdo cuando me mudé a Noruega. Llegué al que es, probablemente, uno de los lugares más lluviosos de Europa (Bergen), arrastrando una maleta gigantesca y una guitarra.
Aunque era un 13 de agosto, estábamos a las puertas del frío otoño, y las horas de luz mermaban día a día de forma claramente perceptible. Vivía en la parte sombría de la ciudad, en una habitación con paredes y cortinas de color gris y azul. Pasaba el día en penumbra.
A decir verdad, las ilusiones que llevaba en la maleta no me hacían los larguísimos días de invierno más llevaderos. A pesar de ello, cumplí mi objetivo: Empaparme de la cultura y lengua(s) noruegas, y de sus gentes. Intenté entenderlos, y su forma de relacionarse, de la forma más próxima a su punto de vista que pude inventarme. Y resultó. Oye: disfruté.
Me pregunto si en China podré hacer algo parecido.
Antes de ir a China, sé que cuando ponga el telediario me entrará un cabreo considerable, y que será recomendable que deje hibernar al activista político que hay en mí. También sé que la gente me mirará por la calle, que no podré cotillear en Google como me hubiera gustado (?), y que mis hábitos gastronómicos sufrirán cambios.
Ahora bien, a pesar de todas las desventajas existentes, espero poder meterme a escribir aquí sobre China, con la misma actitud que tenía en mi anterior etapa como exiliada: Contar lo chungo que es sacar la matrícula de la bici, lo poco manejable que es llevar a mi perro de paseo en calles llenas de gente, poner una foto de mi exótica boda, y tonterías por el estilo.
Cada vez tengo más miedo. Me pregunto si me entrará el síndrome del expatriado angloparlante en China, y me dedicaré a echar pestes contra los chinos, pues los muy gilis no hablan español y comen con palillos (cosas de esas que se suelen leer en los blogs yankees, pero metamorfoseadas). Me da miedo que China sea un reto que no pueda superar.
Quién sabe.
Ya acabo. Es que hoy me ha dado por hurgar en las últimas entradas de Talktalkchina, y me he puesto hasta de mala leche. Y luego, los temores... Nunca Mais.
|
|
Vacaciones
¿Habéis visto la película Hero (英雄), de Zhang Yimou?
Fueron dos cosas las que me impactaron de esta película: El tratamiento del color, y las escenas del lago, en la que éste parecía un espejo.
Las escenas del lago fueron rodadas en Jiuzhaigou.
Jiuzhaigou (en la provincia de Sichuan) es uno de esos lugares mágicos de China, de visita prácticamente obligada. Es un inmenso parque natural de más de 600 kilómetros cuadrados.
Jiuzhaigou en una imagen otoñal.
Para rodar las imágenes del lago, los actores eran suspendidos sobre el lago con un sistema de cables y poleas, aprovechando el mediodía para completar las escenas, pues era el momento en que las aguas permanecían tranquilas.
Lo que en la película duraba escasos segundos, requería de varias horas de preparación y rodaje.
Muy cerquita de Jiuzhaigou está Huanglong (también en Sichuan), otro de estos lugares que te dejan sin respiración (o eso creo yo, porque nunca he estado).

(Foto de Spicedfish, uno de mis primeros contactos en Flickr)
Si pudiera dar una patada virtual en el culo de mi trabajo, e irme de vacaciones, me gustaría perderme en uno de estos lugares... |
|
|
|