Aorijia
Dios mío, ¿qué he hecho?
Vaya, justo cuando me propongo volver a bloguear, resulta que me llega un cargamento de ensayos que corregir (¿descifrar?). Esta tarea convierte las pocas neuronas que me quedan en picadillo.

Tomar decisiones en la vida a veces nos muestra cuáles son las prioridades. Este lugar es de una belleza extraordinaria, tengo un buen trabajo, y mi cuenta corriente está lozana... Sin embargo, tengo la sensación constante de que pinto menos aquí que Bisbal en un anuncio de champú para cabello liso (hacer chistes nunca ha sido lo mío).
Yo pensaba que necesitaba quitarme la espina de Noruega, pues viví aquí hace unos años y la experiencia se vio interrumpida de forma precipitada. No se me ocurrió pensar que, en este tiempo, han cambiado muchas cosas en mi vida, por lo que las circunstancias anteriores quedaban invalidadas.
Aquí me veo, entre islas y montañas y glaciares, pero echando de menos los paseos con mi perro entre cardos y espinos; viendo la tele noruega mientras procuro meterme en la cabeza nuevos caracteres chinos...
Pasaré los meses que me quedan aquí lo mejor posible, aprovecharé para mejorar mi chino, y aprenderé la lección que me ha enseñado el mejor maestro de todos: la experiencia.
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Intentando la reconexión
En estos 9 meses...
- Me he hecho de la secta del "me entra por un oído y me sale por otro".
- He seguido con el doctorado, que terminaré a este paso cuando me jubile...
- He tenido temporadas de tocarme las narices todo el rato...
- He visto unos 837 culebrones taiwaneses.
- He continuado malcriando a mi perro.
Llevo dos meses en "la nevera". Algunas preguntas que me han hecho en este tiempo:
¿Dónde estoy? Podéis ver a la izquierda un punto rojo. Provincia de Nordland. La luz "se va" desde noviembre a enero. Aquí me he puesto en conserva.
¿Qué se me ha perdido aquí? Una oferta de trabajo que no podía rechazar... ¡Mentira! Sí pude rechazarla, pero no lo hice.
¿Cuánto tiempo voy a estar en este lugar? Hasta julio de 2008.
¿Qué has hecho con tu novio? Está en Madrid, disfrutando de un trabajo que tampoco podía rechazar, y cuidando del perro.
Muchas cosas han cambiado en apariencia. Ahora vivo sola en una caja de zapatos, trabajo sin parar, hago 30 km diarios en bicicleta hasta el trabajo (¡tortura!), y tengo mucho tiempo para pensar sobre la existencia/ mi vocación/ el futuro/ el tiempo/ las auroras boreales.
Leo cosas que he escrito en el pasado; hay muchas entradas que me gustaría borrar, pero no voy a hacerlo... por el momento.
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Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio...
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no lo vayas a decir.
Hola a todos. Llevaba un tiempo dándole vueltas a la necesidad de ser consecuente conmigo misma. No se puede debe hablar por hablar, ni escribir por escribir.
Declaro oficialmente que este blog entra en un estado de...
Retomaré este blog cuando llegue a la siguiente estación...
Hasta entonces, no quiero decir este "hasta luego" sin daros las gracias, especialmente a:
... Flopir, Andrea, Marina, Miki, Dani, etc etc, así como a todos los que os habéis pasado por aquí con el "modo silencioso" activado.
Dejaré a un lado el horror vacui ante la pantalla (¿la mente?) en blanco, y seguiré dándoos la plasta con mis comentarios en vuestros blogs, ¡no os libraréis de mí tan fácilmente! 
Talué.
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De conveniencia o no... he ahí el cuestionario.
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Mucha gente me ha preguntado por qué no me caso en España.
Y es que casarse con un extranjero en España puede tener varios matices:
- -Se puede uno casar con un europeo, y todo será fenomenalmente normal. ¿Qué otro motivo tendría nadie para casarse con un belga, sino el amor? "Un matrimonio entre iguales".
- -Se podría uno casar con un estadounidense; eso sí, tendría que demostrar que no le interesa la nunca suficientemente ponderada residencia en los USA.
- -Ahora bien, sólo si prefiriese facer entuertos en vez de desfacerlos, le daría a uno por casarse con un ciudadano (cof, cof) de un país tercermundista (cof, cof), como China. En este caso, además de las cosas que hacen las parejas normales cuando se casan, uno tiene que demostrar previamente ante las autoridades competentes que se casa por amor, y no por conveniencia.
¿Cómo demuestra uno "el amor"? La demostración se realiza a través de varias entrevistas, juntos y por separado, y rellenando cuestionarios con preguntas personales, cuyo objetivo es demostrar que se conoce al marido/esposa.
Esta circunstancia me hace pensar varias cosas:
 Si yo quisiera casarme por conveniencia, estaría chupado. Al estilo de lo que hacían Andie Macdowell y Depardieu en Matrimonio de Conveniencia, me tomaría un par de colacaos con el elegido, mientras me pone al día de su vida y milagros; nos hacemos un par de foticos y nos escribimos alguna cursilada en un papel. Listos para el cuestionario.
Que no, no... No me casaré en España mientras tenga que hablarle a un tío que no conozco (ni me conoce) sobre en qué lado de la cama duermo; menos aún, si el motivo por el que tengo que hacerlo es que me he ido a fijar en alguien de X país (¡quién me mandaría!), lo que convierte mi relación en sospechosa. No lo haré, porque me parece impúdico, y porque no quiero participar en el sistema que viene a constatar que hay ciudadanos de primera, y de segunda. Y mientras la cosa está así, seguirán pasando el cuestionario las parejas ficticias que se lo preparen, o las reales que quieran/deban hacerlo; yo seguiré viviendo amancebada (tan ricamente).
Paradojas de la globalización: Nacer en un sitio o en otro, factor completamente azaroso por otro lado, determinará que tengas más o menos dificultades para moverte por el globo, que tengas comida en la nevera (o nevera), que te deporten, que te registren la maleta en el aeropuerto...
Dada la insistencia con la que tratan los temas de inmigración en las noticias, y la alarma social que se genera, al cuestionario le espera una larga vida. Cuando vuelva a llamarme alarmada mi abuela, para advertirme sobre los matrimonios de conveniencia, le diré:
-Abuela, soy yo quien se casará por conveniencia. Me conviene su inteligencia, su sentido del humor, su ternura; me convienen mis suegros y el resto de mi familia política; sus amigos; me conviene el karaoke, y seguir aprendiendo mandarín con acento Nanjinés.
Enlaces de interés:

Creando alarma social: -LAS 20 BODAS DE CONVENIENCIA QUE APALABRÉ -Justicia ordena extremar la vigilancia ante los matrimonios de conveniencia -Los vascos las prefieren de fuera para ir al altar
...que no cae en saco roto: -SOS Racisme denuncia la xenofobia de varias fiscalías y registros civiles -Expulsados dos inmigrantes tras pedir casarse en Baiona y Kanbo
Reflexiones -La ilegalidad periodística de los migrantes -Diagnóstico de estereotipos -¿Qué es noticia? ¿Qué no es noticia ? -GHOSTS
Éstos no hacen cuestionario: -Se divorcia Pamela Anderson tras cuatro meses de matrimonio -Britney Spears se divorcia por "diferencias irreconciliables" con su marido
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Mirones
Recuerdo que, al principio de la relación con mi novio, me parecía un tormento salir por la calle, y estar bajo el escrutinio de la gente. Algunos nos miraban hipnotizados en el metro; otros retorcían la cabeza a lo Niña del Exorcista.
La convivencia con mi pareja hizo que su "chinidad" me pasase desapercibida. Si miraba nuestro reflejo en un espejo, no veía a un chino con una pecosa, sino a ZF y Olga. Algunos de mis familiares han alcanzado también este punto, pero para otros ZF no deja de ser la pareja exótica de Olga.
Ni qué decir tiene que cuando me aventuro fuera de mi casa con él, seguimos provocando algunas tortícolis a los transeúntes. El día que tengamos churumbeles, me lo huelo, se oirá el "crack" de huesos del cuello varios a nuestro paso.
Con los rasgos físicos (también los étnicos), debe pasar lo mismo que con los acentos: que uno sólo nota los ajenos. Al menos, hasta que te hacen notar los propios. A algunos chinos les sorprende que, para los de fuera, ellos tengan los ojos "rasgados". Yo, cuando me miro al espejo, no veo mis pecas. De hecho, probablemente me enteré de que eran un rasgo mío "distintivo", cuando mis compañeros de parvulitos se cachondeaban de ellas.
¿Qué es la normalidad? ¿Hay alguien normal por ahí? ¿Cuándo aprenderemos a mirar "más allá"?
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Ni mang ma?
Mi novio me dice que últimamente trabajo como un chino. Hoy, que dispongo de un segundo día libre para disfrutar, debería hacer todas las cosas para las que mi trabajo no me deja tiempo, como:
-Buscar otro trabajo. -Enterarme de cómo c o funcionan los recién implantados , y así saber cómo c s matricularme en un p o doctorado antes de que se me pase el plazo. ¡Qué sencillo parece!

-Ir a la facultad a preguntar cuándo c s voy a poder presentar mi memoria de Máster. Hace 4 meses que la entregué, y me ignoran olímpicamente (¿será que no les interesan un pimiento los problemas que tienen los chinos en la adquisición del español? (pregunta retórica)). También ignoraban las peticiones de mi directora, que harta de esperar se ha marchado a China... Encima, parece que con los nuevos doctorados, necesito el papel del máster para poder solicitarlo (las leyes de Murphy, tan infalibles como siempre). Viva la parsimonia complutense.
Como estas tareas me estresan sobremanera (creo que se nota), procuro distraerme:
-Sigo sin saber bien la diferencia entre los orientales de Alllooksame. -Por eso, he recurrido a las enseñanzas del ejército americano, a ver si por fin aprendo a diferenciar un posible prisionero japonés, de un chino normal y corriente (es de 1942, claro). -A quienes sí distingo muy bien, es a un asesino en serie de un inventor de lenguajes de programación. Un test algo absurdo, pero es más entretenido que el Programa de Ana Rosa. -He visto la DanweiTV, que últimamente tiene episodios la mar de entretenidos, gracias a la reportera tan dicharachera que se han buscado.
-Ayer quedé con Ángel, Sara y Andrés, quien ultima su inminente traslado a Nebraska (toma ya). |
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Transforma y vete.
Hice este blog para escribir desde China, pero a año y medio de su creación, sigo llenando líneas desde el Alpedrete profundo.
Decir que eres de Alpedrete, normalmente pone una sonrisa malévola en la cara de tu interlocutor. A la gente se le ocurren rimas escatológicas con el nombre de mi pueblo.
Esta cacofonía no parece importarle a los miles y miles de personas que se han mudado a Alpedrete en los últimos años. Tengo en mente el reportaje que he leido esta mañana en el dominical de EPS, sobre la transformación de los paisajes que está teniendo lugar en España.
Como he llegado del trabajo a las 23 y pico, y tengo mi cuota de conversación seria cubierta, me decido a poner la foto sobre el lugar donde vivo desde hace casi 20 años, y la transformación que ha sufrido.
Las partes en amarillo, antes eran pastos con vacas, ovejas o caballos. Así se ha transformado el entorno de mi niñez (seguramente como la casa en donde vivo (en rosa) transformó el entorno de alguien, previamente), en un lapso de tiempo escalofriantemente corto. Siguen en pie los carteles de "Cañada Real" (en teoría protegida), pero llevo años sin ver vacas; seguramente no tienen ganas de pasear entre adosados.
Aunque entiendo todas las premisas que sostienen la construcción de una casa, me produce desazón mirar al horizonte, y ver ladrillos en vez de las encinas de antaño.
Buenas noches.
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